octubre from Eduardo Sanjurjo on Vimeo.

 

Me exige Jb que empiece este post  indicando que esta visita coincidió con el 60 Aniversario de la Revolución de Mao. No es que Jb wode taitai tenga reminiscencias comunistas ni mucho menos (de hecho se define a si misma como neo-con). Ni siquiera le guía un fin didáctico para con nuestros escasos lectores. No. Me obliga a mencionarlo porque el Gobierno chino, magnánimo como pocos, convierte en festiva la primera semana de Octubre. Cuando le confirmé a Jb las fechas del viaje de mis padres, Jb solo dijo "Se nos jodió el viaje al Tíbet. Me cago en tus padres."

Ha sido una visita en la que Jb wode taitai y yo hemos tenido que hacer encaje de bolillos e ingeniera molecular para hacer coincidir en menos de 500 metros  a los 4 visitantes.

En un lado del cuadrilátero mi padre convertido en Paquillo Fernández (medalla de plata en marcha en  los JJOO de Atenas) y en el otro lado, Chicho una simbiosis entre Sebastiao Salgado, Mochilo (el dibujo animado) y Guti (que también parece un dibujo animado pero es un jugador de fútbol).
Mientras yo intentaba frenar los hachazos que daba Paquillo para romper el pelotón, Jb intentaba espabilar la toalla de Mochilo que se quedaba rezagado haciendo fotos de casi cualquier cosa.

Entre medias, mi madre y María oteando el horizonte en busca de la siguiente presa. Desde perlas hasta fundas para el móvil pasando por calzoncillos, calcetines y pañuelos de seda. Todo vale.

Anécdotas? Muchas.  Mi madre se compró una funda para las gafas (vaya anécdota eh?). Resulta que el cierre de la fundita de marras era un cascabel. También resulta que a partir de una edad los seres humanos pierden oído. Resulta que Jb y yo no hemos llegado a esa edad (las visitas, resulta que sí). En una tienda de sedas, el cascabel alertó a las vendedoras de la llegada de mi madre. Cuando entramos, un ejército de chinos rodeó y empezó a increpar a mi madre porque, al parecer, desordenaba mucho. Los chinos increpando gritan mucho. En ese momento Paquillo ya estaba metido en el taxi y Mochilo le hacía fotos a una bolsa de plástico. Mientras pensaba en la mejor manera de salir de tamaño enredo, mi madre se dio la vuelta lentamente, se bajó un poco las gafas con la mano derecha, agachó la cabeza, frunció el ceño y miró, como solo una persona cargada de razón sabe hacerlo, a todas y cada una de las chinas. Espero una décima de segundo y les dijo: "chinitas de los cojones no nos pongamos nerviosITAS. Son muchos años comprando toallas en Portugal como para que vengáis a tocar la perracha." Las chinitas entendieron perfectamente. Al parecer les habían llegado informes de las placeras de Portugal... Respiré aliviado.

Mientras volvíamos a casa, mi madre me preguntó cómo se decía cuarto de baño en chino. Mochilo-Guti se revisaba el peinado, mientras Paquillo le preguntaba al taxista si podía ir más rápido ("run-run?" le decía). Jb suspiraba. María hablaba de lo humano y lo divino. Si se lo hubiese preguntado a Jb, ésta se habría inventado una respuesta y habría aumentado la leyenda, que ya circula por Coruña, sobre su bilingüismo (armónico?) español-chino. Pero como me lo preguntó a mi, le contesté la verdad, que ni flores! que yo suelo hacerle un gesto al camarero de turno como de lavarme las manos y que funciona. (Agarrarme la merienda, si bien es cierto que es mucho más preciso me parece una ordinariez). Hasta el momento este recurso me ha funcionado a la perfección ( mi máxima es: los lavabos "siempre" están al lado del retrete). El caso es que mi madre lo intentó poner en práctica en una peluquería (los caminos de la cistitis son inescrutables). Y no funcionó. Hizo el gesto de lavarse las manos y la llevaron a un lavabo (donde te enjuagan la cabeza...). Al parecer el lavabo era alto y mi madre no lo es tanto como para subirse al lavabo a mear en él...Así que optó por ser más "precisa", y se agachó un poquito mientras decía "pfcissssss". Los peluqueros, que eran delgados y con flequillo, la entendieron perfectamente y con la mano tapándose la boca (que es como se descojonan de risa los chinos) le indicaron el camino al excusado.

Mochilo y Paquillo se cogieron un taxi solos. Valientes! En el otro taxi iban las mujeres y yo estaba currando (me gusta que sepáis dónde estaba cada uno). El destino de los taxis era el mercado de perlas. Jb, con su perfecto chino llevó a su taxi directo al mercado. Paquillo y Mochilo lo tuvieron más complicado. Al parecer Paquillo, al ver al taxista perdido, le pidió a Mochilo un papel y un lápiz. Mochilo que lleva de todo en sus alforjas se lo dio y mi padre le dibujó al taxista una mujer con un collar de perlas. Obviamente el taxista entendió que lo que Mochilo y Paquillo querían, era ir a una "whiskería" que se decía en Spain... Arreglé el desaguisado a tiempo.

 

"-Qué sutileza la de este muro cortina! Le voy a hacer una afoto." Mochilo

"- Si no corremos, no vamos a llegar a comer" Paquillo

"- Os voy a guardar los vasos donde están las medicinas y las medicinas donde está la escoba. La escoba no sé donde ponerla pero eso es asunto vuestro" La cascabelera meona

"-Estoy tan enamorada de mi marido...." María.

Nos lo hemos pasado de lujo con ellos. Nos han invitado a TODO TODO TODO. Chicho y María se van pero mis padres se quedan una semana más. "ole ole ole" dice Jb no sé si con retintín...

"No se madura Leo [...] solo se envejece" Domingo Villar "La playa de los ahogados".